Me di cuenta que podría escribirte todo el día, a todas horas, por que simplemente en todos los momentos pienso en ti.
Y podría decirte lo tanto que te amo, lo mucho más que te extraño.
Que a cada paso imagino, pienso, sonrío y aveces (solo aveces) suspiro.
Tengo que guardar postura para que lo que digo no se vea afectado por lo que hago.
Curiosamente no puedo hacerlo exactamente todo el tiempo, pero lo intento.
No se por que, pero espero que las cosas cambien, que algo en todo esto sea diferente. Y ya lo es.
Como me gustaría cuidarte de todo, y de todos. Protegerte con el amor que puedo dar, idealizar que el futuro será mejor, y que a mi lado estarás bien.
Soy un soñador y no niego que me gusta pensar positivamente, en que todo algún día tomará el curso que queremos (o que quiero), que en algún momento, ocupe el lugar que me corresponde y tu al mismo tiempo el tuyo.
Me gustaría saber tantas cosas, me gustaría saborear todos los momentos posibles... por ahora es un sueño.
Una idea, un pensamiento.
Y a mi resurge una pregunta... ¿Para siempre serás?
Para lo que pienses no hay cabida en lo que siento.
Y lo que siento, es que ya perpetuaste lo que significas; mi niña, mi vida, mi cariño y mi corazón.
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